EL ACEITE DE LORENZO

Lorenzo es un niño de cinco o seis años al comienzo de la película como puede ser cualquier otro, al que repentinamente se le diagnostica una enfermedad incurable (Adrenoleucodistrofia), que ira destruyéndole en muy poco tiempo.

Es un niño fuerte aunque de aspecto débil, que consigue aguantar incluso cuando los médicos y sus propios padres piensan que no le queda demasiado tiempo.

Cuando sus padres consiguen normalizar sus niveles de grasas ya tiene al menos diez años, y habiendo perdido la mayoría de sus facultades, se esfuerza en comunicarse con sus padres a través de guiños y pequeños movimientos con los dedos, expresando de este modo sus ganas de vivir, de las que antes no había ninguna constancia.