Etica y discapacidad

Trabajar en el tema de la discapacidad requiere necesariamente que se haga una reflexión profunda acerca de la ética y la moral, dos conceptos que muchos ven desde una mirada lejana y poco práctica pero que en realidad, es una mirada necesaria para que el quehacer profesional no se convierta en un simple asistencialismo o peor aún, que éste quehacer se convierta en una utilización de las personas y sus historias en pos de fines económicos. El tema de la discapacidad es un tema complejo que involucra a quien la vive, a sus familiares, su entorno social y los trabajadores de la salud que rodean el proceso de rehabilitación en caso de que este suceda, en algunas ocasiones las personas con discapacidad son mostradas a nivel de medios de comunicación relacionadas a situaciones de minusvalía (menos valor), tristeza y en algunos casos mendicidad y pobreza, buscando despertar en el espectador un sentimiento de compasión y lástima que le conlleve a tener o realizar actos de “caridad” lo que beneficiaría económicamente a una fundación.

Sin embargo es importante considerar que al relacionar la imagen de la discapacidad con la imagen de mendicidad, se menoscaba la dignidad de la persona discapacitada, es decir nadie quiere tener a su lado a alguien que le genere lástima constante, o nadie quiere contratar un empleado al que nunca le va a poder exigir resultados por sentir compasión, además eso genera en la persona con discapacidad un sentimiento de dependencia a la sociedad, una victimización que le llevará a perpetuar su situación. En resumen “soy débil necesito de otros para sobrevivir, no puedo esforzarme necesito de la caridad de mi prójimo”, este es un sentimiento que denigra su integridad como persona y lo coloca en un lugar de indefensión y dependencia.

Es por esto que es importante que las fundaciones y entidades que trabajan en pos de la salud y rehabilitación de los discapacitados, generen propuestas de difusión de la discapacidad en su real magnitud sin realizar spot publicitarios lastimeros y novelescos donde se muestre al discapacitado como una víctima, sino como una persona con dificultades que merece ser integrado a la sociedad, de manera afectiva, productiva y social, sin menoscabar su integridad; donde se generen políticas de inclusión e igualdad, donde se abran espacios de accesibilidad no solo física sino también social, en una conclusión donde la persona con discapacidad sea el promotor de su propio bienestar y forme parte activa en su proceso de rehabilitación.

La ética es una construcción social y cultural que debe ser revisada constantemente en las ongs, fundaciones, centros de rehabilitación, para que sus procesos conlleven a un fin último: Mejorar la calidad de vida de la persona con discapacidad y promover su independencia.