GARTH PERRO GUÍA DE ALAN CONWAY

ALAN Y SU PERRO GUÍA PERKINS



Me llamo Alan Conway. Nací en Saskatchewan, una provincia agrícola del occidente de Canadá. Me crié en Saskatoon, la segunda ciudad más grande, así es que aunque la agricultura sea parte importante de la región, gocé de todas las ventajas de vivir en una zona urbana. He sido ciego desde que nací, lo que no quiere decir que lo sean mi hermano mayor ni mi hermana menor.

Canadá es un país muy grande y sólo en algunos territorios y provincias existen escuelas para niños ciegos. Eso significa que mis padres enfrentaron la decisión de mandarme a una escuela especializada que quedaba a unos 3,500 kilómetros de mi casa. Me recibí del Instituto W. Ross MacDonald en 1971. Después de volver a casa para terminar mis estudios, asistí a la Universidad de Saskatchewan de 1972 a 1976, año en cual me licencié con altos honores en letras francesas.

De septiembre de 1976 hasta noviembre de 1980, hice la maestría en traducción en la Universidad de Montreal. En septiembre de 1981, empecé a trabajar como traductor del gobierno canadiense. Posteriormente competí por el puesto de intérprete, el cual logré, y en octubre de 1984, llegué a ocupar la posición que tengo actualmente.

Mi primer perro guía, una labradora negra llamada Dana, formó parte de mi vida desde mayo 1979, cuando yo aún estaba estudiando. Ella me acompañó hasta aproximadamente un mes antes de su decimosegundo cumpleaños.

Fui afortunado al haber tenido buenas leyes de acceso en Québec cuando me entregaron a Dana, pero aunque existen las leyes, de toda manera tenemos que ser firmes al insistir que se respeten nuestros derechos de acceso. Dana fue ese primer guía inolvidable. Me ayudó a andar por la ciudad de Montreal cuando estaba estudiando, y cuando mi trabajo, o mis viajes personales me llevaban a otros rumbos, ella estaba lista y dispuesta a trabajar.

Maestro, mi segundo guía, empezó su trabajo en junio de 1989. El hizo por mí todo lo que había hecho Dana, y aún más. En ese entonces, yo contemplaba la posibilidad de interpretar en simultánea del español al inglés. Por esa razón decidí que, tras presentar algunos cursos de idiomas, se había llegado la hora de la inmersión total. Maestro me acompañó a la Ciudad de México a un curso de seis semanas. No me cabe la menor duda que él ayudó a instruir a muchas personas acerca de los perros guía y su labor, pero fue allí donde por primera vez tuve problemas de acceso más serios. Nunca fue gran problema conseguir un taxi, mientras me tomaba la precaución de telefonear a la empresa de antemano para avisar que iba acompañado de mi perro guía, pero en muchas ocasiones las salidas a otros lugares dependían de la buena voluntad de terceros y casi siempre eran sujetas a algún tipo de negociación previo. No logré aprobar el examen de interpretación, pero conocí a muchas personas lindísimas y tuve experiencias que nunca olvidaré.

En marzo de 1999, Maestro se jubiló después de casi diez años de fiel servicio. Al igual que Dana, él me acompañaba cuando yo interpretaba los debates de las dos cámaras de nuestro parlamento, y él le echaba muchas ganas a todo lo que hacía, aún cuando ráfagas y fuertes nevadas dificultaban su trabajo.

Perkins es mi primer golden retriever. Su carácter es muy distinto al de mis otros guías, y aunque sin duda podría llenar muchas páginas con las travesuras que a veces hace, también tengo la seguridad que se portará bien a donde quiera que lo lleve.

Nunca he sido músico profesional, pero disfruto tocar estilos folk, country y bluegrass con mi guitarra de doce cuerdas. Participo en varias sociedades de personas ciegas y con todo gusto acepto la oportunidad de aprender de las experiencias de otras personas y de brindar ayuda cuando me sea posible. Mi e-mail de contacto es alan.conway123@gmail.com